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Cuando una fisioterapeuta murciana salvó a Papá Noel

Diciembre 15, 2019 252Veces visto
Cuento de navidad nunca antes contado

Los cuentos de Navidad nos acompañan cada año en estas fechas y con su magia contribuyen a que sean las más especiales y tiernas, esperadas por niños y mayores. Pero quizás hay un cuento que nunca se ha contado y que ha llegado el momento de revelar pues la magia de Papá Noel aunque poderosa no fue capaz de prever y solucionar un evento que puso en peligro las navidades de aquel año y quién sabe si las de todos las demás…

Como cada año, llegó diciembre y con él los primeros anhelos de una Navidad llena de armonía, reuniones con familiares y amigos y muchos muchos regalos. Papa Noel, sabedor de que su gran momento estaba cerca ultimaba los preparativos para que nadie se quedara sin regalos ese día. Eran ya muchos los años que llevaba Papá Noel ocupándose de esta mágica tarea y sabía bien cómo asegurarse de que nada fallase en el último momento, pero ¡ay, amigos! los años no pasan en balde y tanto esfuerzo repetido pensando siempre en los demás y con poco tiempo para cuidarse pudieron costarnos a todos el no abrir un solo regalo.

Todo ocurrió la madrugada del 25 de diciembre cuando tras varias horas repartiendo sus presentes, encontrándose nuestro protagonista en la ciudad de Murcia, ciudad que recibía muchos regalos pues sus ciudadanos eran gente de mucho bien, notó en la espalda Papá Noel un tironcillo al que no le dio importancia…Fue después, al coger un regalo bien grande para una niña murciana muy estudiosa y generosa cuando el dolor le invadió hasta el punto de dejarle sin poder moverse. ¡Ay, pero qué me pasa? ¡con lo sano y fuerte que he estado yo siempre! Cierto es que Papá Noel no era de mucho cuidarse y pese a lo que pueda pensar mucha gente, pasa todo el año ocupado en preparar lo que ha de tener bien organizado en una sola noche y , claro…Los kilillos que se acumulan, la falta de actividad física y esos dolorillos a los que nos les hacemos caso, de repente, causaron el momento de mayor peligro para las navidades jamás conocido en la historia de la humanidad.
La suerte de todos fue que tan fatídico episodio ocurrió en una tierra que, entre sus muchas otras bondades, está la de contar con fisioterapeutas de excelente formación y valía profesional, además de una gran vocación… Estaba sentado Papá Noel en el sillón de la casa en la que se encontraba, terminando de comerse unos cordiales que le habían dejado la buena gente que allí vivía y pensando qué podía hacer para recuperarse rápido pues el tiempo apremiaba, cuando apareció la mamá de esa niña tan estudiosa y generosa, que además de buena mamá era una experimentada fisioterapeuta.  Sorprendida por encontrarse a Papá Noel en su salón no pudo menos que preguntar qué estaba ocurriendo y cuando Papá Noel, entre sollozos y muy preocupado por el devenir de la noche se lo relató, no dudó un momento lo que tenía que hacer.

En un plis plas preparó su camilla portátil y pidió a Papá Noel que se tumbara en ella.  Unos estiramientos, una maniobras de desbloqueo vertebral, un masaje descontracturante, unas agujas de acupuntura, unas técnicas de relajación miofascial u otras muchas técnicas que suponemos que podría haber utilizado pero que nunca sabremos y Papá Noel se levantó como nuevo. ¡Esto sí que es magia y no lo que yo hago! -No, Papá Noel, magia no, que mis muchos años de estudios me ha costado y otros tantos de trabajo con paciente-Pues bien espero que tus pacientes sepan reconocerlo porque gracias a ti se va a salvar la Navidad este año. -Papá Noel no se olvide visitar a un buen fisioterapeuta allá en su tierra, que con una sesión no basta y por supuesto, empiece a cuidarse y estar más en forma que los años pasan para todos.

Así lo haré sin duda y descuida, que el año que bien te voy a traer un regalo más grande que el de tu hija que debe ser muy buena, pero claro tiene a quien parecerse…
Y esta es la historia de cómo fue una fisioterapeuta murciana, de la que no sabemos el nombre ni las técnicas que utilizó, la que salvó la Navidad aquella noche para todo el mundo. Y si te ha gustado este cuento, que no por serlo deja de ser cierto, visita esta navidad a tu fisioterapeuta para prevenir situaciones como la narrada y asegurarte unas fiestas con salud y alegría. No sabemos si lograrás dar con la fisioterapeuta salvadora pero que encontrarás grandes profesionales que te ayudarán con cualquier tipo de dolencia, seguro.

 

Salud21

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