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El estreñimiento crónico debilita la musculatura del suelo pélvico

Julio 03, 2019 230Veces visto
Dolor de cabeza, de espalda y falta de apetito son algunos síntomas de este problema

Es importante ir al baño si se siente la necesidad de evacuar y no posponer ese momento

 

Casi un tercio de la población sufre alteraciones del tránsito intestinal, y en la mayoría de los casos algunas modificaciones en la dieta y ciertos cambios en el estilo de vida son suficientes para revertir este problema.

Hablamos de estreñimiento cuando la frecuencia de las deposiciones es inferior a tres veces por semana, pero también cuando la defecación se acompaña de notables molestias, heces muy duras y sientes la necesidad de hacer grandes esfuerzos para expulsarlas o tienes la sensación de no haber evacuado de manera completa.

Las causas

Son diversos los factores que pueden alterar el ritmo de las deposiciones: desde la toma de ciertos fármacos, la presencia de algunas enfermedades, estrés, cambios en el horario o rutinas, el sedentarismo o los malos hábitos en la dieta diaria.

Dolor de cabeza y de espalda, falta de apetito, sensación de hinchazón y molestias abdominales, hemorroides, gases, cansancio, insomnio, retortijones, sangrado… son algunos de los síntomas que pueden venir de la mano del estreñimiento.

Si el estreñimiento no es algo ocasional, sino que se convierte ya en un problema crónico, provoca de manera importante un debilitamiento de la musculatura del suelo pélvico ya que la ampolla rectal posee propiedades elásticas y sirve para el almacenamiento temporal de las heces.

Sin embargo, si se estira demasiado por acumulación de éstas durante un tiempo prolongado, puede acabar perdiendo la capacidad contráctil necesaria para expulsarlas.

Ir al baño es importante

Por ello es importante ir al baño si sentimos la necesidad de evacuar, y no posponer este momento. Si no lo hacemos, se inhibe el reflejo defecatorio y las heces siguen acumulándose, aumentando el peso sobre las paredes musculares y dificultando la angulación necesaria para la defecación, alterando el tono muscular y provocando una disfunción en la musculatura.

Si empezamos a notar que no tenemos la fuerza necesaria para poder evacuar o que la ampolla rectal no se queda vacía del todo, estamos ante los primeros síntomas de que nuestra musculatura está hipotónica, es decir, con un tono más bajo de lo normal y débil.

En estos casos, trabajando la musculatura y recuperando el tono podremos ayudar a mejorar y a solucionar en muchos casos los problemas de estreñimiento.

 

Autor del artículo: Instituto del Suelo Pélvico de la Región de Murcia. Especialistas en rehabilitación del suelo pélvico.

Salud 21

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