close
InicioBlogsblog de adminEl tabaco en los mayores es un factor de riesgo para desarrollar neumonía

El tabaco en los mayores es un factor de riesgo para desarrollar neumonía

Enero 29, 2019 187Veces visto
La prevención se basa en dejar de fumar y en ponerse la vacuna antineumocócica a partir de los 60 si se es fumador activo o pasivo, entre otras cuestiones

Fumar hace que los pulmones tengan menos defensas y sean más susceptibles frente a los gérmenes, como el Streptococcus pneumoniae, que es el principal causante de esta infección

 

El tabaco es un importante factor de riesgo para el desarrollo de la neumonía adquirida en la comunidad (NAC) al incrementar la susceptibilidad de contraer una infección bacteriana pulmonar incluso en los fumadores pasivos, sobre todo a partir de los 60 años. El riesgo de desarrollarla disminuye espectacularmente cuando se abandona el tabaco y diez años después de dejar el hábito tabáquico se sitúa a niveles de no fumadores. Por ello, evitar el tabaquismo y también ponerse una vacuna antineumocócica a partir de los 60 años son dos medidas preventivas cruciales para evitar la NAC, según expuso el doctor Jordi Almirall, neumólogo y miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) durante la Reunión de Invierno Conjunta de las áreas de esta Sociedad científica.

La NAC es una importante causa de morbilidad y mortalidad en los países desarrollados. La incidencia anual de NAC en los adultos de la población general varía entre 1,6 y 13,4 por 1.000 habitantes. El porcentaje de pacientes que requieren hospitalización es alto, ya que se sitúa entre el 22% y el 51% de los afectados, mientras que el de mortalidad va del 3% al 24%, según diferentes estudios.

Factores de riesgo: la edad y el tabaquismo

La edad es el principal factor de riesgo de NAC, hasta el punto que la incidencia de NAC se triplica o cuadriplica a partir de los 65 años. Además, diferentes estudios han demostrado que el tabaquismo, por sí mismo, incrementa el riesgo de sufrir neumonía porque puede alterar la respuesta inmune del organismo frente a los gérmenes potenciales causales de la enfermedad. No obstante, el riesgo asociado al tabaquismo desaparece cuando se abandona el tabaco y se reduce hasta un 50% después de cinco años y drásticamente al cabo de diez años de abandono tabáquico hasta prácticamente igualarse el riesgo con el de los no fumadores.

“Tenemos una importante evidencia epidemiológica y científica sobre el efecto del tabaco en la aparición de la neumonía adquirida en la comunidad. Este efecto es estadísticamente significativo, independiente de otros factores de riesgo y se ha visto que hay una relación dosis-respuesta, es decir, cuanto más tiempo se ha fumado y cuantos más cigarrillos se han fumado, mayor es este riesgo”, ha explicado el doctor Almirall.

El tabaquismo activo también está detrás del desarrollo de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y la bronquitis crónica, que también son factores de riesgo de la NAC.

Tabaquismo pasivo

El tabaquismo pasivo es otro importante factor de riesgo de la NAC. Este tabaquismo pasivo se ha reducido notablemente en los espacios públicos debido a la legislación aprobada en los últimos años, pero no en los domicilios. Un estudio internacional hecho en 192 países ha detectado que el 40% de los niños, el 33% de los hombres no fumadores y el 35% de las mujeres que no fuman son fumadores pasivos. “El tabaquismo en el domicilio también se ha visto que es un importante predictor de la pérdida de salud en las personas mayores. De hecho, las lesiones en el epitelio respiratorio, el tejido conectivo y el endotelio vascular del pulmón pueden sufrir lesiones debido al tabaco, incluso a concentraciones bajas”, explica el doctor Almirall.

Gérmenes causales

El Streptococcus pneumoniae es el principal agente causal y, además de ser el más implicado en la aparición de estos casos, es el más estudiado. Este germen coloniza la cavidad orofaríngea de los fumadores y persiste en ésta incluso tres años después de la cesación del hábito tabáquico. Otro germen que también causa la neumonía es la Legionella pneumophila; aunque menos frecuente, no es menos importante. Afecta a personas más jóvenes y también, en este caso, el factor de riesgo más importante en estos sujetos es el tabaquismo pasivo, que incrementa el riesgo en un 121%.

Medidas preventivas

Las medidas preventivas más eficaces para evitar la neumonía son las siguientes:

 Cesación del hábito tabáquico, puesto que es el principal factor de riesgo, por sí solo, de la NAC, así como de otras enfermedades (la bronquitis crónica o la EPOC) que, a la vez, también son factores de riesgo de NAC. Abandonar el hábito tabáquico reduce el riesgo de NAC un 50% a los cinco años.

 Recomendación de la vacuna antineumocócica a todos los fumadores activos y pasivos de más de 60 años. También hay sociedades americanas que la recomiendan en personas fumadoras entre los 19 y los 64 años. Actualmente, existen dos vacunas antineumocócicas disponibles: la vacuna de polisacáridos 23-valente y la vacuna conjugada 13-valente.

 Mantener una buena higiene bucodental es clave para evitar la NAC, ya que una pobre higiene oral y las enfermedades periodontales se han asociado con un aumento del desarrollo de infecciones respiratorias. De hecho, los fumadores tienen una mayor colonización subgingival de bacterias: los que fuman menos de 10 cigarrillos al día presentan periodontitis entre 2,5 y 6 veces más que los no fumadores; los que fuman más de 30 cigarrillos al día, de 5,88 veces más; y entre los que dejan de fumar, este ratio decrece drásticamente y llega a ser de 1.15 después de once años.

 Prevenir las infecciones respiratorias de las vías altas, otro factor de riesgo de la NAC. El tabaquismo también favorece la presencia previa de estas infecciones. La vacuna antigripal puede ayudar a prevenir estas infecciones.

Año Separ 2018/19 de las Infecciones respiratorias

El Año SEPAR de las infecciones respiratorias es una iniciativa de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, que quiere poner su énfasis en las infecciones respiratorias, en especial la neumonía, la tuberculosis y las bronquiectasias, que a día de hoy siguen teniendo un importante impacto por su elevada morbimortalidad tanto en la población adulta como  en la infantil. Para dar contenido a este Año SEPAR 2018-2019 se llevan a cabo proyectos enfocados a los profesionales, a su formación, a la investigación o a la mejora en la asistencia clínica; actividades divulgativas con los pacientes para acompañarlos y ayudarlos a enfrentarse a la enfermedad y acciones enfocadas a la opinión pública que den visibilidad a las infecciones respiratorias.

Salud 21

Salud 21

Deje un comentario: