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Mayores más activos y con nuevas necesidades que cubrir: así adaptan los cuidados a cada residente en Orpea

Octubre 06, 2021 839Veces visto
Victoria Pérez, directora sanitaria de ORPEA Ibérica

La tercera edad ya no es lo que era y en las Residencias Orpea saben que las necesidades de los mayores tampoco lo son. Victoria Pérez, directora sanitaria de ORPEA Ibérica explica cómo consiguen en sus centros que los residentes tengan la mayor calidad de vida.

SALUD21: Las personas mayores han dejado atrás el concepto de envejecimiento asociado a dejar de hacer cosas, a 'estar mayor para...' y a simplemente pasar los últimos años de vida. Ahora buscan actividades nuevas, hacer todas esas cosas que no pudieron hacer por las responsabilidades de la familia, el trabajo, etc., ¿cómo satisfacen las residencias de Orpea esta 'nueva juventud' que muchos mayores buscan?

VICTORIA PÉREZ: La promoción de la autonomía y el envejecimiento activo es una necesidad en los mayores que viven en la comunidad, en su hogar, y también en las residencias de mayores. En ORPEA, los profesionales sociosanitarios tenemos claro este requerimiento, por eso, desde los centros se cuida la alimentación, se potencia el ejercicio físico y se trabaja la estimulación cognitiva, sin olvidar la importancia de las relaciones sociales y el ocio. Todo ello personalizándolo en cada residente, ya que de lo contario no se crea adherencia a las mismas y no se mantienen en el tiempo.

También es fundamental que al residente le guste realizarlas y que disfrute con lo que hace, ya sea porque le evoque recuerdos positivos o porque descubra nuevas habilidades. De este modo, fomentaremos el optimismo, manteniendo el cerebro activo.

En cuanto a ejercicio físico, debe incluir actividades encaminadas a conseguir una buena coordinación física: aumentar la flexibilidad, incrementar la fuerza y elevar la resistencia cardiovascular. Tendrá que estar adaptado a cada residente, ajustándose a su estado de salud y problemas médicos.

Para ejercitar la memoria, la socialización es importante. En ORPEA, la estimulación engloba todas las actividades para  rehabilitar y/o mantener las capacidades cognitivas que tiene el residente.

En esta estimulación se incluyen desde la orientación a la realidad, a la estimulación cognitiva, entrenamiento cognitivo, entrenamiento de las Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD), reminiscencia, terapia en salas Snoezelen, musicoterapia, terapia con animales. Además, también usamos las nuevas tecnologías, tanto para trabajar aspectos cognitivos como psicomotricidad.

Dentro del nuevo concepto de envejecimiento, se desarrollan actividades innovadoras usando distintos métodos como: robótica, informática, realidad virtual, favoreciendo con estas actividades mayor estímulo cognitivo , mejorar el estado anímico , disminuir trastornos conductuales , disminuir ansiedad y producir bienestar físico.

Todo esto conlleva a disminuir la polimedicación y evitar efectos adversos de los medicamentos.

S21: Diversos estudios demuestran que la socialización y la actividad diaria puede ser un arma potente contra enfermedades asociadas al envejecimiento, tanto físicas como mentales, ¿cómo trabajan en Orpea este aspecto? 

V.P.: El desarrollo de terapias y actividades incide directamente en la mejora de la autoestima de los mayores, y en la disminución significativa de aparición de alteraciones conductuales, así como el fomento y mejora de las relaciones interpersonales.

En los centros residenciales ORPEA desarrollamos múltiples programas terapéuticos de actividades y ejercicios encaminados a mejorar la calidad de vida de los residentes, potenciar todas las capacidades preservadas, prevenir las complicaciones, mantener las capacidades físicas, funcionales y cognitivas con el objetivo de fomentar y favorecer la autonomía personal y la independencia para el desarrollo de las actividades de la vida diaria, alternativas a las sujeciones y contenciones, disminución en el índice de polimedicación, prevención de caídas, evitar el aislamiento y la tendencia al sedentarismo, mejora del estado de ánimo, mejoría del vínculo entre residentes y familiares; facilitar y favorecer su adaptación al recurso, y a su nueva situación personal.

Además, adaptamos nuestra intervención terapéutica a las capacidades físicas, funcionales, cognitivas, conductuales y sociales de todos nuestros residentes, por lo que incluimos las actividades en su rutina diaria y dentro de las distintas unidades de vida.

En nuestros centros contamos con otros recursos y estancias que facilitan a los profesionales el desarrollo de nuevas terapias que permite trabajar a nivel más individualizado, como las salas de estimulación multisensorial   “Sala Snoezelen” o zonas de reminiscencia. También salas y zonas con ordenadores para acercar a los mayores a las nuevas tecnologías, huertos y jardines terapéuticos, terapias familiares como el Café Alzheimer, texturas y zonas sensoriales, balneoterapia, aromaterapia, terapia acuática, terapia asistida con animales…

S21: A pesar de que hay muchas patologías que son comunes en la mayoría de personas mayores, es verdad que el largo recorrido hasta la tercera edad que en cada caso es distinto provoca que haya una mayor diversidad entre las personas mayores (algunas pueden caminar, otras no, algunas tienen muchas patologías, otras pocas, etc.) ¿cómo consiguen desde Orpea dar un trato personalizado a cada residente para asegurarse de que estas necesidades están cubiertas?

Cuando un usuario ingresa en nuestros centros,  se les realiza una  valoración geriátrica integral, el objetivo de la misma es diseñar un plan individualizado preventivo, terapéutico y rehabilitador, con el fin de lograr el mayor nivel de independencia y calidad de vida del anciano.

Esta valoración la realiza todo el equipo multidisciplinar donde intervienen: Medico, enfermería, terapeutas ocupacionales, psicólogos, fisioterapeutas, animador sociocultural, logopeda, trabajador social y gerocultoras.

De esta valoración surgen las pautas especiales para actividades e intervenciones terapéuticas con finalidad preventiva, curativa y rehabilitadora. Teniendo en cuenta, además, el apoyo de las pruebas paraclínicas, y revisiones especializadas, que sean necesarias para garantizar la trazabilidad y calidad de los cuidados, previamente definidos, por los profesionales a cargo del residente, personalizándolas en el  residente, el equipo determina la Unidad de vida adecuada para poder cubrir todas sus necesidades.

Este plan personalizado de atención al residente, es seguido y valorado por los diferentes profesionales para ver la efectividad y la adherencia al tratamiento, valorando la adaptación  y socialización del residente  a la unidad de vida asignada. Este modelo de atención integral centrado en la persona mejora la calidad de vida de los residentes. Pero esta valoración integral estaría incompleta sino hiciéramos un seguimiento periódico para ir adaptando la atención personalizada a las nuevas necesidades  y evolución del residente.

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