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La intoxicación alimentaria: un posible riesgo en verano

Agosto 19, 2020 1371Veces visto
Desde la OCU ofrecen una serie de recomendaciones para conservar los alimentos con seguridad y evitar el riesgo de intoxicaciones.

Siempre nuestra mente tiene asociado el verano a la época para desconectar y disfrutar de todo. Ésto incluye no privarnos de nada a la hora de comer ya que las vacaciones están para eso, para no pensar en qué alimentos son o no recomendables para nuestra alimentación puesto que sólo lo hacemos ocasionalmente. 

No obstante, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte que las altas temperaturas en la época estival favorecen el crecimiento de microorganismos en los alimentos, además la cadena del frío se puede romper más fácilmente, provocando que los alimentos se estropeen con mayor rápidez. 

Por lo que eso de no tener en cuenta qué tipo de alimentos tomamos durante el verano, hay que dejarlo a un lado y andarnos con cuidado para no tener ningún riesgo. 

La OCU, recuerda que en el 2018, y según los últimos datos publicados por la EFSA, en España se produjeron 622 brotes alimentarios, que afectaron a 6.803 personas, lo que supone un 12,1% del total de brotes alimentarios en Europa. 

Es por ello, que desde la Organización de Consumidores y Usuarios ofrecen una serie de recomendaciones para conservar los alimentos con seguridad y evitar el riesgo de intoxicaciones:

- Es necesario extremar la higiene personal. Hay que lavarse cuidadosamente las manos tras ir al baño, si se tocan animales, plantas, tierra, etc. Y siempre antes de manipular cualquier alimento. 

- Después de cocinar, se debe refrigerar la comida cuanto antes, no es conveniente dejarala a temperatura ambiente,ya que es a la que más rápido le crecen las bacterias. 

- Hay que recordar que la fruta pelada y/o cortada debe mantenerse en refrigeración. 

- Si se va a salir al campo o a la playa, hay que llevar la comida en recipientes muy limpios y herméticamente cerrados. Es necesario mantener fresca la nevera o cesta con la comida, con acumuladores o una bolsa de hielos, o refrigérala con agua del mar o río. 

- La OCU recuerda que las sobras de comida deber ir lo más rápido posible a la nevera o al congelador si se quieren aprovechar, o a la basura, si no se van a utilizar. 

- Hay que dejar los alimentos tapados y bien protegidos: así se evita la contaminación por insectos, polvo y otros agentes contaminantes. Mantener las mascotas alejadas de los alimentos. 

- Evitar la contaminación cruzada: tablas, platos o cubiertos usados con alimentos crudos, no se pueden utilizar otra vez con los cocinados sin haberlos lavado. Lo ideal sería emplear distintos utensilios para cada tipo de alimento/preparación. Al servir las salsas, ensaladas o guisos, se deben utilizar cubiertos limpios. 

- Se debe recalentar solo la porción que se vaya a consumir. 

- En la compra, hay que dejar para el final los alimentos que necesitan refrigeración o congelación y darse prisa para volver a meterlos en frío lo antes posible. 

- Si se está en un lugar donde el agua no ofrece garantías, es mejor tomarla embotellada y evitar el hielo. En ese caso, también se debe tener cuidado con las verduras frescas, frutas sin pelar y los moluscos. 

- La Organización de Consumidores y Usuarios recuerda además, que las temperaturas para conservar la comida en el congelador son por debajo de los -18ºC, en la nevera, las carnes y pescados crudos deben mantenerse entre 1y 4ºC y el resto, entre 5 y 8ºC.

- En general, la zona más fría de la nevera es la que está en contacto con el congelador: el estante de arriba en los frigoríficos tradicionales y, en los modelos combi, la parte donde están los cajones para las verduras o justo encima de ellos. 

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